Antena de telefonía en la Font de la Figuera

13 feb

Desde hace unos meses, en mi pueblo, como en muchos otros pueblos y ciudades, ha surgido una nueva polémica. La instalación de una nueva antena de telefonía móvil que está causando preocupación a algunos vecinos.

Aprovechando que soy estudiante de Telecomunicaciones, y llevo ya algunos años estudiando todo este tipo de cosas, me gustaría explicar de la forma más sencilla posible, porqué no son peligrosas para la salud este tipo de antenas, y si sirve para tranquilizar a alguien bienvenido sea.

En primer lugar, debemos saber distinguir los tipos de ondas electromagnéticas para saber cuáles de ellas son nocivas para la salud y cuáles no.

Las ondas electromagnéticas se clasifican según su frecuencia de oscilación. Tenemos  por tanto las ondas de radio de baja frecuencia como las que utiliza la Radio o la Televisión, y según aumentamos la frecuencia nos encontramos con las  Microondas, los Infrarrojos, los colores que vemos, la radiación Ultravioleta, los famosos Rayos X, Gamma etc…

Todas estas ondas se pueden dividir en dos grandes grupos. Las Ionizantes, que son las peligrosas y las no Ionizantes.

Para saber que significa Ionizantes, debemos ir más allá de lo que nuestros ojos pueden ver.

Si cogiéramos un microscopio y miráramos nuestra piel, nos encontraríamos con que está compuesta de células, y si tuviéramos un microscopio mucho más potente, al final llegaríamos a ver los átomos que componen las células así como toda la materia del universo.

El átomo está formado por un núcleo compuesto por Protones y Neutrones y rodeado por una constelación de Electrones que giran alrededor del núcleo describiendo varias orbitas.

Normalmente hay un equilibrio entre el numero de electrones (cargas negativa) y protones (carga positiva). Si aplicamos cierta energía al átomo, por ejemplo, por medio de una onda electromagnética, llega un momento en que la energía es suficientemente grande como para arrancar los electrones de la última capa, provocando un desequilibrio que puede alterar las propiedades químicas.

La energía que transporta una onda electromagnética depende directamente de su frecuencia. Por tanto, a mayor frecuencia, mayor energía.

Ionizante significa, por decirlo de alguna forma relativamente simple, que podemos “romper” el átomo aplicando energía, y esto, en el caso de las ondas electromagnéticas solo pasa a partir de una cierta frecuencia que es la de las ondas Ultravioletas, tipo C. Por tanto, todas las ondas de menor frecuencia no serán peligrosas en términos de Ionización, incluidas las microondas que utiliza la telefonía móvil o el Wifi de nuestros ordenadores.

¿Y por qué cuento todo el rollo de los átomos? Pues bien, supongo que todos hemos oído hablar alguna de vez del código genético, o ADN.

El ADN es una molécula (cadena de elementos químicos, es decir, átomos) que se encuentra en el núcleo de las células donde esta codificada toda la “información de la vida”. Determina el tipo de especie animal, el color de nuestra piel, enfermedades etc.

Aquí es donde viene el peligro de las ondas electromagnéticas. Más allá de las ondas Ultravioletas, la energía de las ondas tiene suficiente capacidad para “romper” los átomos y los enlaces, y provocar cambios en nuestro ADN, lo que conlleva a mutaciones, cáncer etc.

Por tanto, es falso decir que las antenas de telefonía móvil provoquen cáncer, ya que la frecuencia donde trabajan los móviles, 900Mhz – 1800Mhz  está muy lejos de la frecuencia de las ondas ultravioletas que es la que empieza a ser peligrosa. Tomar el sol sin protección, si que es peligroso ;)

Otro tema a considerar, a parte de la frecuencia, es la potencia de estas ondas electromagnéticas. Todo puede ser bueno o malo, según la cantidad.

Por ejemplo, un horno microondas, utiliza ondas electromagnéticas a una frecuencia de 2.45GHz. Esta es la frecuencia de resonancia de las moléculas de agua. Es decir, cuando aplicamos una onda electromagnética a esta frecuencia, las moléculas del agua empiezan a vibrar, y el rozamiento entre las moléculas genera calor, al igual que cuando rozamos nuestras manos.

Los alimentos están formados básicamente por partículas de agua, y por esto se calientan al introducirlos en el microondas y no lo hacen los platos y los vasos que son de cerámica o vidrio, ya que estos materiales tienen otra frecuencia de resonancia.

La Comisión Internacional para la Protección de las Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP) ha establecido como principio de protección para la exposición a la radiación electromagnética, que para frecuencias de entre 10 y 300 GHz, la densidad de potencia podrá ser como máximo de 61 V/m (10 W/m²). NOTA: Para telefonía móvil en GSM 900 el nivel es de 41 V/m (4,5 W/m²).

Se trata de la distancia mínima que hay que mantener respecto la antena de telefonía móvil. Este espacio se conoce como el paralelepípedo de protección y se desaconseja que entren personas por medidas de protección. La medida de este espacio se multiplica por cinco para zonas sin protección cercanas a establecimientos que acogen de manera regular población en edad escolar.

Un ejemplo de la distancia de protección

Caso: un microondas con una potencia de 750 W en funcionamiento con la puerta abierta.

Distancia: para no verse afectado por la energía que desprende, nos hemos de separar cerca de 4 metros del microondas.

Caso: antena de telefonía móvil en el terrado de un edificio.

Distancia: la distancia de seguridad es de aproximadamente cuatro metros y medio. Este espacio se conoce como el paralelepípedo de protección. Dentro de este espacio no está permitida la presencia humana.

¿Es más seguro alejar las antenas de los núcleos de población?

Si se alejasen las estaciones base de telefonía de los núcleos urbanos, las antenas y teléfonos tendrían que emitir con mayor potencia para hacer posible la comunicación. Ello supondría un aumento de la intensidad de la radiación recibida tanto por los usuarios de los teléfonos como por el resto de los ciudadanos.

Los sistemas de telefonía móvil dividen el espacio a cubrir en un esquema de “células”, cada una de las cuales está bajo la cobertura de una estación base. Cuanto menor sea el tamaño de la célula, menor será la potencia a la que tienen que emitir tanto el teléfono como la propia antena.

Otro tema a tener en cuenta es que los campos electromagnéticos decrecen en intensidad con el cuadrado de la distancia. Es decir, a diez metros de la antena la intensidad es diez mil veces menor que a diez centímetros. Por tanto, la potencia que nos llega a nosotros, es realmente pequeña como para que nos pueda ocasionar algún tipo de daño.

Espero que lo que aquí he escrito sirva como mínimo de información. No hay ningún peligro en que nos instalen una antena de Telefonía móvil en el polígono industrial de La Font de la Figuera. ;)

http://www.arp-sapc.org/articulos/antenas.html

http://www.gencat.cat/web/multimedia/cas/antenes/index_htm.htm

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.